viernes, 17 de julio de 2009

MUCHACHITO PENDENCIERO


JUANITOCRACIA

Por: Raúl “Cabo Catoche” Olmos


Las elecciones intermedias siempre dejan una gran enseñanza a propios y extraños, nuestra columna pretende argumentar cómo y porqué se vivió una guerra de baja intensidad en Iztapalapa para renovar a su jefe delegacional en la recientes elecciones.


El inicio formal de las campañas en el D.F. se da el 18 de mayo de 2009, algunos partidos afinaban sus estrategias para arrebatar algunos triunfos al gobierno de Marcelo Ebrad y en particular al PRD, sin embargo en Iztapalapa había una historia inconclusa, la contienda interna por lograr la candidatura del PRD entre dos mujeres, Clara Brugada y Silvia Oliva no se había resuelto porque llegó hasta los tribunales y la definición de quien sería en definitiva la candidata por éste partido aun era una signatura pendiente.


Clara Brugada fue registrada por el PRD ante el Instituto electoral del D.F. para contender en esta delegación, sin embargo, el grupo que esta detrás de Silvia Oliva, ex exposa de René Arce no se dio por vencido e impugnó los resultados de la elección interna argumentando fraude y prácticas desleales en dicha elección.


A partir de ese momento se comienza a configurar la batalla de los peones y los grupos detrás de la contienda salieron a defender a sus mujeres, por un lado los chuchos, encabezados en la demarcación por lo ex delegados René Arce, Víctor H. Círigo y Horacio Martínez, los diputados Sergio Cedillo y Daniel Salazar defendiendo a Silvia Oliva y no parecían muy dispuestos a dejar una plaza que les había redituado mucho, económica, política y electoralmente, por el otro lado estaba Marcelo Ebard, Jésus Valencia y López Obrador en defensa de Clara Brugada.
Cabe señalar que este pleito tiene su origen en la elección de la dirigencia nacional del PRD de 2008 en la cual Jesús Ortega se impone con el triunfo en tribunales y ante Alejandro Encinas con la complacencia del PAN y de Felipe Calderón.
Así nuevamente vemos una reedición focalizada de este conflicto en iztapalapa; aunque Clara Brugada ya estaba en campaña pugnando al interior de su partido y en contra de los operadores de René Arce que minaban el camino al través del Partido Social Demócrata (PSD) y con una campaña a contracorriente de hartazgo en contra de los gobiernos del PRD o de la familia Arce en concreto.
A mediados de junio el tribunal electoral falla a favor de Silvia Oliva y ordena al PRD capitalino registrarla como candidata, en ese momento la rebelión se hace más patente entre las corrientes internas del PRD local y aunque se plantean varias opciones de solución como la de que un tercero en discordia contienda para evitar mayores divisiones; René Arce no acepta dejar en otras manos la candidatura asumiendo que tiene el control territorial de la zona y que a pesar de estar a contrarreloj puede ganar la delegación y no se define ningún acuerdo de salida a éste conflicto.
Clara Brugada considera que se debe movilizar a la gente y hacer marchas y plantones y declararse en resistencia, sin embargo, en ese momento entra en escena López Obrador que sabe muy bien que eso no funciona y plantea el plan B, viene a decir en un mitin que ya hay un acuerdo y es el siguiente, apoyar el candidato del Partido del Trabajo (PT) Rafael Acosta (Juanito)para que gane la delegación y una vez que se consume su triunfo, éste renunciaría y entonces se le pedirá a Marcelo Ebrad que proponga ante la Asamblea Legislativa a Clara Brugada para que sea ella quien conduzca el gobierno en ésta demarcación.


En un inicio hay una gran confusión porque nadie entiende bien a bien de que se trata, mucho menos las bases del PRD y los candidatos a diputados federales y locales no saben si ser leales a Arce ó a AMLO ó cuestionar sus decisiones ó seguir impulsando las siglas del PRD.
Obrador inicia una semana de giras en Iztapalapa en contra de lo que el llama la mafia, que esta vez está dentro de su partido y llama a votar por el PT; en tanto los demás candidatos acuerdan no llevar la contraria a su líder y piden a sus seguidores que haya voto diferenciado, por la delegación votan PT y por los diputados por el PRD, con ello aseguran su lealtad a AMLO y por el otro lado perfilan su triunfo pasando por encima de los acuerdos iníciales hechos con los chuchos y con René Arce.

La operación Juanito comienza a rendir frutos, el posicionamiento de Clara Brugada crece muy rápidamente gracias al apoyo de AMLO y con un discurso de triunfo robado por la mafia inicia una nueva campaña y ahora se le ve en mantas, pintas y volantes en lo cuales se lee “votar por el PT es votar por Clara”.

El grupo de Arce por su parte da inicio a la guerra más descarnada comprando líderes, e invirtiendo una gran cantidad de recursos materiales y humanos para tratar de parar la embestida de AMLO, por otra parte el gobierno de Marcelo manda operadores con padrones, directorios, recursos, promesas e incluso amenazas para apoyar la candidatura de Clara Brugada.
René Arce se ve imposibilitado a competir en éste terreno y opta por planear el día de la elección e intenta corromper liderazgos y conciencias para tratar de imponer a su candidata; ya era demasiado tarde, los operadores del gobierno de la ciudad traídos de otras demarcaciones ya habían asumido el control territorial de la zona y a aquellos ciudadanos que aun no decidían por quien votar se les ofrecieron despensas, dinero en efectivo y tinacos para votar a favor de Clara Brugada.

Al final se impuso la figura de López Obrador y aunque la gente no entienda bien a bien las batallas de las elites, considera que los apoyos sociales se los dio el ex jefe de gobierno y lo que el diga se hará, aunque no se este de acuerdo ó confunda sus conciencias.
Ganó la delegación el PT con su candidato Juanito el cual se espera que renuncie, aunque él ya comienza a escuchar a lo lejos el canto de las sirenas y ya no esta tan seguro de quererse ir sin dejar sus propias huellas.
Por nuestra parte, no nos queda más que dejar a nuestros lectores con las siguientes reflexiones, ahora que ganó la propuesta de AMLO en Iztapalapa ya no manda al diablo las instituciones verdad!, ¿Sólo lo hace cuando pierde?
¿Por que ahora que hubo una elección de estado a favor de Clara Brugada en Iztapalapa no argumenta fraude? , ¿Es correcto en una democracia utilizar a sus ciudadanos? y decir “tu ganas pero gobierno yo” o “quítate porque vamos a poner a otro” ¿que más esperamos y veremos de quien se queja de la mafia y de las imposiciones y hace exactamente eso que crítica?
En el camino, Cuauhtémoc Cárdenas llama a aplicar los estatutos del partido, será que nos van a aplicar la de “levántate Lázaro” así vamos y la cita con la historia nos depara más sorpresas, esperemos que en esta primera edición de nuestra columna no nos digan “cállate Chachalaca”.

Juanitocracia: Gobierno de “quitáte tu para ponerme yo”, si así se vivieron las cosas en Iztapalapa.

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