domingo, 6 de septiembre de 2009

¿LE CREEMOS AL PRESIDENTE CALDERON?


Como todo inicio tiene una pequeña esperanza, el comienzo de la LXI Legislatura, particularmente en la Cámara de Diputados, con nuevos actores los cuales se estrenan con la recepción del tercer informe de gobierno del presidente Felipe Calderón.

Esta legislatura tiene personajes conocidos y de experiencia lo que no significa eficacia porque depende de 500 votos, 500 formas de pensar y actuar, pero también es importante decirlo serán los 7 coordinadores que al final darán pauta para iniciar con las diversas reformas que México requiere.

El panorama de este 3er. Informe de gobierno es bastante malo: Un PIB con un crecimiento negativo de más del 8%, como consecuencia un desempleo que no deja de incrementarse y ahora con la amenaza del gobierno federal en comenzar a recortar las fuentes de trabajo, la pregunta: Se refiere a funcionarios de bajo y mediano nivel que no perciben más de $30,000.00 mensuales, que no tienen privilegios como celulares, automóviles, choferes, gastos médicos mayores, justificación de notas de consumo, personal de apoyo etc.? O Recortará en aquellos funcionarios de alto nivel que cuentan con: Sueldo mayores de $80,000.00, colaboradores incluso para su servicio particular como choferes que van por los hijos a la escuela o llevan a la esposa a los centros comerciales, etc.

El actual esquema del gobierno federal continúa bajo los paradigmas monetaristas y liberales, no obstante que ahora las economías grandes, que están saliendo adelante de manera más acelerada plantean esquemas de John Maynard Keynes, véase Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China entre otras potencias. Es importante incentivar el Consumo, el Empleo, el Gasto Público y desde luego la Inversión. A pesar del enorme esfuerzo en materia de infraestructura carretera promovida por la actual administración, ésta no ha sido tan rápida y por consecuencia eficiente, debido al enorme sub ejercicio; algunas reglas de operación que impiden hacer eficaces los procesos de asignación de compra por parte del gobierno, atrasos graves como en el caso de la Refinería entre otros ejemplos.

Pero ahora si de lo que se trata es de incrementar el Consumo, es justamente lo que se está atacando. Es importante no subir los impuestos al consumo directo en el actual escenario, (deben ser medidas transitorias). ¿Qué pasaría si en este momento se reduce por ejemplo la tenencia? (promesa del entonces candidato Calderón), Bueno, se genera una expectativa en el consumidor de mediano plazo, comprar vehículos nuevos, por lo que el crédito también se vuelve una palanca de desarrollo.

Eliminar los diferentes esquemas impositivos que tiene Hacienda que generan una pésima recaudación, esquema inequitativos y sobre todo medias en pro de la desviación fiscal. El problema ha estado latente desde hace décadas, La solución no es incrementar los impuestos, está más allá, es necesario aumentar la base tributaria, el número de empresas que pagan cantidades irrisorias es frecuente como lo han señalado las diversas encuestas y estudios, tanto del ITAM como del Gabinete de Comunicación.

Por otro lado; como se redactó en el inicio, la incongruencia del presidente del empleo pretenda cerrar fuentes de trabajo para miles de familias que laboran en la Administración Pública Federal, (APF) en Europa y Estados Unidos han iniciado la contratación fast Track de las diversas plazas vacantes en sus organigramas como una media para apaliar las altas tasas de desempleo, en México no sólo se hace lo contrario, sino que ahora el gobierno federal pretende ser una expulsor de empleo y avanzar aun más al Ejército de Reserva, es cierto hay muchos “servidores públicos” cuya función principal es checar tarjeta, tomar café y criticar al jefe o compañeros de trabajo, la solución para estos vicios y comportamiento es haciendo eficiente la APF, incentivando al trabajador, crear bonos de productividad aunque bueno sí terminan como la Ley del Servicio Civil de Carrera mejor no hagamos nada.

El Diputado Javier Corral Jurado ha manifestado que los ciudadanos debemos ser participes y vigilando aun más a los poderes legislativo y ejecutivo, en ese sentido aun falta un enorme camino por recorrer. Lo importante más allá del decálogo del presidente, es el reconocer que el país está mal, la clase “política” completamente desprestigiada, los ciudadanos de “pie” cansados de tanta pinche tranza, los empresarios preocupados porque en lugar de incentivar a la riqueza, se incrementar impuestos. Los mexicanos sin ninguna prestación, están cansados de estar dando dinero a los miles de “pseudolíderes” para continuar en la ilegalidad. ¿Le podemos creer al presidente de que hay voluntad en la APF, le podemos creer a nuestro presidente que ahora sí, no importa tocar fondo en los intereses de grupos, oligopolios y falsos líderes, Le podemos creer al presidente que ahora vamos a cambiar un modelo?, pero ¿Hacia cual modelo?.

Por el bien de todos esperamos que estos tres años haya cambios, en la forma y en el fondo, que el presidente actúe de manera congruente, que cambie de ser el presidente de empleo para amigos, a un presidente que premie y castigue las acciones y no sólo pague bien las lealtades. ¿Dónde están los cambios?

1 comentario:

  1. La respuesta a tu pregunta ya se dió el pasado 5 de julio. No le creímos. A quien sí le creímos fua a los entonces candidatos a diputados federales, los responsables de revisar nuestro torcido y manipulado marco legal, los que aglutinan, reciclan y arropan a una parte importante de la clase política mexicana... a ellos sí les creímos. A los hoy diputados priístas impuestos por el dedo de sus gobernadores, a los verde ecologístas hijos de papi y financiados por el duopolio televisivo, que no conocen la triste realidad de este país. A los impuestos desde la estrategia vil y rastrera de Elba esther... a todos esos partidos políticos sí les creimos. Seguiremos creyendo porque en México el responsable de todo es el presidente y los saqueadores son los otros... o a caso el poder judicial luce impecable en actuar? En fin...tenemos lo que nos merecemos. Un presidente del empleo que es lo menos que ha podido crear y una clase política mexicana repartida desde el IFE hasta el más pírrico de los partidos políticos, que por su actuar parece que no quieren a México lo ha sangrado como lo hace cualquier mafia.

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